México y Canada en miras de plan B sobre TLC

México y Canada en miras de plan B sobre TLC

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Trudeau y Peña Nieto

La sexta ronda de renegociación del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) se llevará a cabo en Montreal del 23 al 27 de enero 2018.

Se espera que esta nueva ronda de negociaciones aborde varios puntos importantes de los desacuerdos entre los tres países signatarios, Canadá, Estados Unidos y México. ¿Alcanzará para salvar el acuerdo?

Evan Dyer, periodista del radiodifusor público CBC/Radio Canadá, en un reciente análisis dijo que aunque Canadá se muestra más optimista, el creciente pesimismo que siente México ante un eventual fracaso de la firma del tratado, lo ha llevado a explorar nuevas posibilidades, ya fuera del TLCAN.

Evan Dyer afirma que México está pensando más en un plan B y más abiertamente que Canadá.  Señala que los ministros de economía y de comercio de México vienen manifestando públicamente su pesimismo sobre el futuro del TLCAN. Los mexicanos evalúan las posibilidades de conservar el acuerdo en un 50%.

México desde hace muchos años está llevando adelante un proceso de abrir nuevos caminos para su comercio, han tratado durante años de diversificar un poco los mercados con los que hacen comercio, pero ese proceso ahora, obviamente, tiene un poco más de urgencia. México tiene quizás tratados de libre comercio con 40 países, está trabajando para modernizar los tratados que tiene con la Unión Europea  y a la vez explorando nuevas posibilidades.

De su lado el primer ministro Justin Trudeau había dicho en una entrevista el verano pasado con el New York Times que confiaba en que el acuerdo de libre comercio podría ser rescatado y que Canadá no necesitaba de un Plan B.

A la luz de los desarrollos de las discusiones entre los tres países del TLCAN ¿Es realista ese pensamiento?

Para Evan Dyer, la postura pública del gobierno de Canadá es un poco más optimista que la de México. Y aunque el  primer ministro afirmó varias veces en los últimos meses que no existía un plan B, que el plan A, B y C era conservar el acuerdo, el periodista de CBC  dice que dentro del gobierno están bien conscientes en Canadá de que existe una posibilidad real de que todo esto se caiga.

Y eso puede pasar pronto, aunque en ambos casos, tanto de México como de Canadá, estamos hablando de una relación importantísima de casi un 80% de su comercio. Entonces ninguno de los dos países tiene posibilidades de reemplazar una tajada tan grande de su comercio. No hay otro país en el mundo, ni siquiera China, que podría sustituir el comercio que tienen con EEUU.

Para Canadá como para México, el verdadero plan B es seguir comerciando con Estados Unidos pero sin el TLCAN

Esa es también la opción preferida de México, pero los temores de que la administración Trump en Estados Unidos ponga fin al acuerdo están generando nuevas ideas sobre el comercio a medida que México entra en su campaña presidencial de 2018 en un panorama político cambiado, dice Dyer.

El gobierno mexicano ha seguido algunos de los mismos pasos que el gobierno de Trudeau, recorriendo China y hablando con la Unión Europea, pero a diferencia de Canadá, que se ha comprometido a no abandonar las negociaciones del TLCAN, México dice que sí lo haría.

“Si las condiciones no están ahí, es mejor salir del tratado de libre comercio y adaptarse a las reglas establecidas por la Organización Mundial del Comercio”, le dijo a Dyer Ernesto Cordero, presidente del Senado de México en una entrevista.

El gobierno de Enrique Peña Nieto está tratando de firmar tantos acuerdos comerciales como sea posible para reemplazar al país que le compra el 80 por ciento de sus exportaciones.

En México ha surgido una nueva coalición de derecha-izquierda para enfrentar al Partido Revolucionario Institucional (PRI) y también para frenar a Andrés Manuel López Obrador.

Algunos de los miembros de la coalición están impulsando un Plan C que llevaría a la eliminación de todas las tarifas en un esfuerzo por convertir a México en un Singapur latino, dijo Dyer.

Si el TLCAN llegara a su fin, los términos de intercambio entre los Estados Unidos y México serían los aranceles fijados por la OMC.

Los aranceles no suben tanto porque no estamos volviendo a la situación del mundo que existía en los años 80. En algunos casos estamos hablando de pequeños aumentos en los aranceles que no afectarían tanto al comercio. Y, definitivamente, no incentivaría a las empresas a dejar México.

Antes de la llegada de Trump, la comunidad empresarial de México decía que la principal amenaza para el TLCAN provenía de adentro, de López Obrador. Pero las cosas en política a veces pueden dar giros inesperados.

Durante mucho tiempo López Obrador era considerado por la élite mexicana como la primera amenaza al libre comercio porque tenía un discurso anti comercio. Pero él mismo ha cambiado un poco su postura y ahora reconoce que ha habido beneficios para México del libre comercio. Claro que quiere hacer algunos ajustes, con él sería más difícil hacer concesiones a Estados Unidos para conservar el acuerdo. Pero tampoco lo quiere echar por la borda.

En Estados Unidos hay una oposición que empieza a hacerse ver. Eso es alentador dice Dyer, porque las grandes industrias de EEUU, la automotriz, la agricultura y otras, se están dando cuenta de que el peligro era real.

Y Donald Trump ha demostrado que es una persona altamente impredecible  y que cuando se siente arrinconado son en esos momentos en que hace las cosas más impredecibles. A medida que nos vamos acercando a las elecciones de 2018 él sigue cayendo en las encuestas, yo creo que todo se convierte más en impredecible y la tentación de hacer algo, como por ejemplo anular  el TLCAN va a ser más grande para él.

Pero es muy difícil saber hasta qué punto el gobierno de EEUU va a escuchar las voces dentro de su país, dice Dyer.

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