
Se ha declarado un brote de COVID-19 en la unidad de cuidados intensivos neonatales del Hospital St. Paul, según un boletín de brotes de Vancouver Coastal Health.
En el documento se enumera los brotes en curso y los casos tratados de coronavirus en los centros de salud de la región; además de la restricciones tomadas en las instalaciones debido al alza de las cifras.
Un portavoz de Providence Health Care, que opera el hospital de Vancouver, dijo que la UCIN ha sido cerrada por limpieza, pero la unidad de maternidad del hospital permanece operativa y se ha abierto una UCIN satélite.

Cualquier bebé nacido durante el brote que necesite cuidados intensivos será atendido, aseguró el vocero. Además agregó que «no hay evidencia de riesgo para los pacientes en otras partes del hospital».
Además del nuevo brote en St. Paul’s, hay tres brotes continuos de COVID-19 en centros de salud en Vancouver; dos están ubicados en hogares para adultos mayores y otro está en una unidad de cuidados críticos de hospital.