
El gobierno federal extenderá el cierre de la frontera terrestre entre Canadá y Estados Unidos por otros 30 días hasta el 21 de septiembre, dijo el viernes el ministro de Seguridad Pública, Bill Blair.
El cierre a los viajes no esenciales ha estado vigente, pero con la carga de casos aún alta en muchos estados de EE. UU., los dos gobiernos han acordado mutuamente continuar restringiendo el movimiento a través de la frontera internacional más larga del mundo.
«Continuaremos haciendo lo necesario para mantener seguras a nuestras comunidades», afirmó Blair en un tuit.

Caída de tráfico entre los países
El cierre ha provocado una caída drástica del tráfico entre los dos países, aunque los trabajadores esenciales, aún pueden cruzar por tierra a pesar de las restricciones. Los canadienses todavía pueden volar a destinos estadounidenses.
El gobierno federal también ha tomado medidas para frenar el movimiento de estadounidenses a través de Canadá que aparentemente se dirigen a Alaska. Los viajeros se los ha limitado a cinco cruces y deben comprometerse a tomar una ruta directa.
La Dra. Theresa Tam, directora de salud pública de Canadá, anunció que el gobierno continuará monitoreando los datos en ambos lados de la frontera antes de tomar la decisión de abrir el país a más viajeros estadounidenses.
Tam agregó que no quería ver un aumento en los casos relacionados con Estados Unidos después de que Canadá haya podido aplanar la curva.
Cierre continuo de la frontera
Brian Higgins, un congresista demócrata por el distrito de Nueva York, dijo que estaba decepcionado pero no sorprendido de que se extendiera el cierre de la frontera.
«He estado trabajando con funcionarios canadienses a nivel federal durante varios meses con el objetivo de lograr un plan de mutuo acuerdo para abrir la frontera o, a falta de eso, ampliar la categoría de quien es un viajero esencial», dijo Higgins.
«Pero me he dado cuenta de que la respuesta del gobierno federal canadiense al COVID-19 fue temprana, fuerte y unida. La respuesta del gobierno federal estadounidense fue lenta, caótica y contradictoria».