
El presidente de Estados Unidos, Joe Biden, reiteró su rechazo a la decisión de la Corte Suprema de ese país que revocó la protección legal al aborto vigente desde 1973 y aseguró que el alto tribunal ha tomado decisiones “terribles”.
Al ser preguntado por un periodista si consideraba que el Supremo de Estados Unidos está “roto”, el mandatario respondió: “Creo que la Corte Suprema ha tomado unas decisiones terribles”.
El presidente aseguró que él y su esposa, Jill, saben lo “dolorosa y devastadora” que es esta decisión para muchos estadounidenses y recordó que a partir de ahora el derecho al aborto dependerá de cada estado, por lo que se comprometió a garantizar su supervisión y a que estos cumplan con sus propias leyes.

Además, indicó que su Administración protegerá a las mujeres, incluidas aquellas que vayan de un estado a otro a abortar.
Entre tanto, las senadoras demócratas Elizabeth Warren y Tina Smith pidieron a Biden, que declare una emergencia de salud pública para proteger el acceso al aborto.
“Instamos al presidente a declarar una emergencia de salud pública para proteger el acceso al aborto para todas las estadounidenses, a que desbloquee recursos y de autoridad para que los estados y el gobierno federal puedan satisfacer el aumento en la demanda de servicios de salud reproductiva”, anotan las senadoras en The New York Times.
En este texto publicado, las políticas también animan a votar por los candidatos demócratas en las elecciones legislativas para intentar revertir la decisión con una ley federal.
“Si los votantes nos ayudan a mantener nuestro control de la Cámara y ampliar nuestra mayoría en el Senado, podemos convertir Roe (“Roe contra Wade” es el caso que legalizó el aborto) en ley en todo el país en enero”, anotan.