
La frontera canadiense permanece cerrada a los extranjeros, con algunas excepciones, y lo estará hasta al menos el 21 de julio. Ottawa ha extendido el cierre, mes tras mes, desde el comienzo de la pandemia en marzo de 2020.
La frontera canadiense permanece cerrada a los extranjeros, con algunas excepciones, y lo estará hasta al menos el 21 de julio. Ottawa ha extendido el cierre, mes tras mes, desde el comienzo de la pandemia en marzo de 2020.
En la embajada francesa en Ottawa el martes, el representante del gobierno del presidente Emmanuel Macron argumentó que la frontera canadiense debería reabrirse a los franceses lo antes posible.
«Las fronteras tendrán que reabrirse relativamente rápido ahora para que podamos volver a poner a Canadá en nuestros planes de viaje», expresó la embajadora Kareen Rispal. «Si no, es cierto que los ministros franceses irán a los países a los que pueden ir».
“La consecuencia del cierre de la frontera es que no hay más visitas”, añadió Rispal. “No hay más ministros. No hay más parlamentarios. No hay visitas de fabricantes. No hay visitas de artistas, es necesario trabajar las relaciones todos los días, para nutrirlas”.
Francia permite que los canadienses que puedan demostrar que están completamente vacunados, o que presenten una prueba reciente de COVID-19 negativa y que den fe de no tener síntomas de COVID-19, ingresen a su territorio.
“Somos un país verde”, indicó, refiriéndose al sistema de colores utilizado por Francia para designar los países donde el nuevo coronavirus está bajo control.
“Canadá es un país verde. Estaríamos muy contentos si los franceses pudieran regresar a Canadá sin otras limitaciones que no fueran estar doblemente vacunados, hacer pruebas, etc. No estamos pidiendo regresar a Canadá de manera fortuita”, afirmó a los medios.
Rispal agregó que estará pendiente de lo que haga el gobierno canadiense el 21 de julio.
Trudeau ha prometido relajar aún más las restricciones fronterizas «en las próximas semanas» y ha añadido que no abrirá la puerta a los extranjeros no vacunados «por un tiempo».
Macron anunció que a partir de agosto, se requerirá prueba de vacunación o una prueba de PCR COVID-19 negativa para ingresar a restaurantes, ir a conciertos o tomar el tren en Francia. Para los turistas canadienses, el comprobante de vacunación en papel será suficiente, según el embajador.